ELECTROTERAPIA EN FISIOTERAPIA

Corrientes usadas en electroterapia

Para entender bien la electroterapia, conviene clasificar las corrientes de forma lógica en lugar de perderse en individualizaciones de cada una, ya que esto contribuye al confusionismo de la electroterapia

INTRODUCCIÓN 

En electroterapia se usan multitud de corrientes que contribuyen a enrevesar y complicar la comprensión de la misma. Muchas de las aplicadas tienen efectos semejantes entre sí, pero el discurso que relata los efectos de cada una, en ocasiones parece diferente y novedoso, o repetitivo en otras (según la procedencia del texto leído).

Continuamente están apareciendo inventos y modificaciones sobre lo clásico, pero algunos quedan en el camino y otros sirven para progresar y mejor las técnicas.

Los siguientes párrafos hacen referencia a conceptos propios de baja frecuencia. Más adelante trataremos de media y alta.

Con la electroterapia aplicada vía transcutánea pretendemos sustituir a los impulsos eléctricos propios del sistema nervioso, y para alcanzar el objetivo, necesitamos estimuladores que lo consigan y que sean capaces de superar las barreras de la piel, tejido celular subcutáneo y distancia hasta el nervio o fibra muscular pretendido. Por otra parte estos estimuladores deben pretender generar respuestas que el propio sistema nervioso es incapaz de provocar (como el tratamiento de parálisis).

Por lo que se refiere a la forma de las ondas es importante aclarar sobre qué carga se miden o se observan, ya que: 

Veamos el siguiente vídeo en el que se analizan y se observan con osciloscopio la misma corriente con sus variantes.

VER EL CUADRO RESUMEN EN PDF DE LAS CORRIENTES EN ELECTROTERAPIA.

El sistema nervioso genera pulsos o picos de corriente triangulares normalmente bifásicos. Son pulsos muy semejantes a las descargas de condensadores, pues las células nerviosas en este sentido son condensadores eléctricos.

Los estimuladores de baja frecuencia pueden generar estos pulsos, pero debido a su poca duración y su baja energía, es difícil invadir los tejidos con suficiente potencia como para conseguir las respuestas pretendidas. Esto nos obliga a que las aplicaciones transcutáneas requieran otras formas de pulsos y más energéticas para superar la barrera de la piel u tejidos interpuestos hasta el órgano objetivo.

Por otra parte, los pulsos eléctricos aplicados desde el exterior podemos regularlos en intensidad, voltaje, duración, forma, etcétera. Así provocaremos respuestas específicas al sistema nervioso, y analizar determinados fenómenos fisiológicos. Normalmente, se juega con tres parámetros básicos:

 

  • Energía o amplitud
  • Tiempo del pulso o anchura y
  • Forma

La energía o amplitud alcanza un máximo de 80 mA. El tiempo oscila entre 0,05 ms y 1000 ms y las formas son básicamente dos: cuadrangulares y triangulares; mejor dicho, de subida y bajada bruscas y de subida progresiva con bajada brusca respectivamente.

Los equipos de electroestimulación modernos consiguen estos parámetros con cierta facilidad, pero los de hace algunos años requerían circuitos muy complejos para sacar por los electrodos las formas de onda requeridas a la perfección. Siempre presentaban algunas deformaciones típicas debidas a los condensadores, resistencias del circuito, resistencia del paciente, transformadores, lentitud de respuesta en las lámparas o transistores, baja potencia de los transistores, etcétera. Es muy típica la deformación cuadrangular por causa de los transformadores o la triangular en exponencial debido a la descarga de condensadores.

No obstante, las variaciones en las forma de onda también proceden de la impedancia corporal, así, podemos aplicar pulsos cuadrados perfectos pero la impedancia los convierte en exponenciales.

Otro ejemplo puede ser las farádicas antiguas que se generaban con pulsos (mejor picos) triangulares, pero resultará más eficaz formarlas con cuadrangulares siempre que las fibras nerviosas o musculares se hallen en buen estado. En caso de padecer algún proceso patológico que implique reducción en su función, será necesario formar la farádica con pulsos de subida progresiva y el tiempo adecuado (no picos triangulares).

El componente de polaridad en la corriente posee su importancia, pues un electrodo es más eficaz que el otro dependiendo de la polaridad que soporte. En caso de eliminar esta propiedad, aplicaremos corrientes con onda positiva más negativa (bifásicas).

 DURACIÓN DE LOS PULSOS

Es fundamental combinar la forma, la intensidad y la duración de los pulsos, ya que (dependiendo de la normalidad o patología del conjunto neuromúsculo) las respuestas serán diferentes en cada circunstancia. La exploración de las curvas (I/T) - (A/T) nos indicarán el estado y los mejores parámetros de tiempo, forma e intensidad de los pulsos a utilizar en los tratamientos e, igualmente, para diseñar las corrientes que pretendemos aplicar. En las siguientes figuras podemos observar las curvas características de normalidad y de severa denervación parcial:

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Por otra parte, es interesante saber que de estos fenómenos se basan los generadores de estímulos eléctricos destinados a estimulación transcutánea. Así los TENS ofrecen una gama de tiempos algo diferente a los EMS o a los estimuladores profesionales de sobremesa.

Los TENS y los EMS poseen una gama de pulsos pensados para estímulo de las fibras nerviosas.

Los faradizadores estándar deben estimular tanto a fibra nerviosa como a muscular.

Los estimuladores clásicos (además de cubrir las características de los anteriores) amplían sus posibilidades para poder tratar las parálisis con su banda de anchura en los pulsos característica hasta 1000 ms.

Todo esto se ha referido a baja frecuencia, pero también aplicamos media y alta.

 

CLASIFICACIÓN DE LAS CORRIENTES

Las corrientes en electroterapia podemos clasificarlas de varias formas:

 
Según metodología o modo de aplicación

Todas las corrientes se aplican en general de acuerdo a cuatro métodos regulables en los equipos:

 

Según los efectos generados

Cuando aplicamos electroterapia en todas sus posibilidades podemos buscar efectos de:

  • Cambios bioquímicos
  • Estímulo sensitivo en fibra nerviosa
  • Estímulo motor en fibra nerviosa o fibra muscular
  • Aporte energético para que el organismo absorba la energía y la aproveche en sus cambios metabólicos.
  •  

    Según las frecuencias

  • Baja frecuencia.- de 0 a 1000 Hz (aproximadamente)
  • Media frecuencia.- de 2.000 a 10.000 Hz (también aproximadamente)
  • Alta frecuencia.- en dos bandas;
  • Radiofrecuencia de 500.000 hasta 2450 Nhz (microondas)
  • Banda de la luz desde los infrarrojos medios y cercanos (IR-B e IR-A) hasta el límite de las radiaciones no ionizantes en los ultravioletas tipo (UV-A).
  • Los ultrasonidos no forman parte de este espectro.
  • Los límites de la baja frecuencia son muy relativos y depende de unos aparatos a otros. Algunos de baja (combinando pulsos con reposos) generan corrientes consideradas de media frecuencia, mientras que otros no van más allá de los 200 Hz.

    La banda de media frecuencia es muy amplia, pero en la actualidad únicamente se emplean desde los 2.000 hasta los 10.000 Hz.

    En alta frecuencia aplicamos puntos concretos de la banda, aunque disponemos de un espectro muy amplio, solamente podemos usar puntos controlados por la legislación. 

     Según las formas (ver la página Formas de onda)

    Además de lo aclarado anteriormente en la introducción, referente a baja frecuencia, debemos clasificar las corrientes en grandes grupos en lugar de dispersarlas para estudiarlas de una en una porque ello conducirá a confusión:

    Galvánica

    La galvánica tiene polaridad, es única en su grupo y se destina a provocar cambios electroquímicos en el organismo.

     Interrumpidas galvánicas

    Todas aquellas que están conformadas por pulsos positivos o negativos, pero todos en el mismo sentido, luego, poseen polaridad. Los pulsos pueden ser de diferentes formas y frecuencias, así como agrupados en trenes, impulsos aislados, modulados o frecuencia fija. Son las más características de la baja frecuencia. Veamos algunos ejemplos de forma:

    Alternas

    Reciben el nombre de alternas porque su característica fundamental se manifiesta en el constante cambio de polaridad, en consecuencia, no poseen polaridad. La forma más característica es la sinusoidal perfecta de mayor o menor frecuencia, empleada en media y alta frecuencia. Existen otras corrientes cuya forma no es la típica sinusoidal, sino que pueden dibujarse como cuadrangulares, triangulares, etcétera, pero que, aunque siguen manteniendo la alternancia en la polaridad, realmente se les denominan bifásicas.

     

    Interrumpidas alternas y moduladas

    En este grupo entran un gran conjunto de corrientes no bien definidas y difíciles de clasificar, pero que normalmente consisten en aplicar interrupciones en una alterna para formar pequeñas ráfagas o paquetes denominados pulsos o modulaciones. Es muy frecuente encontrar estos pequeños paquetes de alterna en magnetoterapia, media frecuencia, alta frecuencia, pulsos de láser, media frecuencia e incluso en algunos TENS. 

    Alterna interrumpida

    Alterna interrumpida

    Alterna interrumpida

    Moduladas

    Las moduladas se caracterizan por ser corrientes que están sufriendo cambios constantes durante toda la sesión. Pueden pertenecer al grupo de las interrumpidas galvánicas o al de las alternas. Las modulaciones más habituales son las de amplitud, modulaciones en frecuencia y modulaciones en anchura de pulso.

     

    Por lo que se refiere a la forma de la modulación, en media frecuencia las más habituales son la sinusoidal y la cuadrangular.

    VÍDEO REPRESENTANDO EN OSCILOSCOPIO LA NODULACIÓN CERO Y LA MODULACIÓN DE UN HERCIO (Es un MPG de 359 KB). 

     

     

     

     

     

     

    ©Aviso legal Nota al público general.-- Las técnicas de electroterapia no consisten en aplicarse un aparato “que alivia o elimina los dolores” y aplicárselo sin más. O usar un potenciador muscular que publicita “menganito de tal” y . . . ¡a ponerse fuertes!. Estas técnicas requieren de una base de conocimientos que el profesional conoce para ajustar los parámetros, situar los electrodos, dosificar correctamente e indicar la metodología de tratamiento.