ELECTROTERAPIA EN FISIOTERAPIA

Trasferencia eléctrica capacitiva (TEC) o tecarterapia


Dada la curiosidad planteada por algunos compañeros sobre este tema, veamos en qué consiste.


Introducción

Es una interesante y vieja técnica (D'Arsonvalización) recuperada y perfeccionada por una determinada marca comercial, basada en la aplicación de alta frecuencia en forma manual y local.

En los ultimos tiempos se manifiestan ciertas luchas por la nomenclatura de la técnica y sus variantes como la "tecarterapia".

Con el auge de la fisioestética y el potente marleting (márquetin) de los tratamientos a deportistas, se ponen de moda técnicas de radiofrecuencia de aplicación manual aunque con diferentes frecuencias, pero todas en la gama de varios megahercios.

La radiofrecuencia posee la propiedad de conseguir desplazamientos de cargas iónicas internas (generando diatermia) sin que los electrodos lleguen a estar en contacto con el paciente, es decir, el organismo actúa como dieléctrico de un condensador. De ahí la expresión TRANSFERENCIA CAPACITIVA O CAPACITATIVA.

Personalmente pienso que a este sistema de trabajo le está costando introducirse en el mundo de la fisioterapia por causa del enfoque comercial. En su momento se ofertó "cuasi" como panacea con influencia curativa en un amplio grupo de patologías. Su uso se ha mantenido bastante marginal y fundamentalmente en el sector de la estética. Paulatinamente se le está dando su justo valor y va perdiendo el calificativo despectivo del "... crecepelo ...".

Aumento en la proliferación de cabello

Debemos considerarlo una técnica más de termoterapia profunda y local con sus ventajas, desventajas, indicaciones y contraindicaciones. No es justo que existan detractores totales ni seguidores acérrimos.

Método 

Son ondas sinusoidales de 0,7 - 1 Mhz (700.000 a 1.000.000 de Hz) en aplicación mantenida (no pulsada) regulando su potencia hasta conseguir sensación térmica en el paciente.

El método consiste en el desplazamiento manual de un cabezal o electrodo móvil sobre una zona corporal previamente cubierta por una crema deslizante, diseñada exprofeso para esta técnica. Este electrodo es pequeño y recubierto de un material no conductor, por lo que, la parte conductora, no entra en contacto con la piel, EFECTO CAPACITATIVO. Sin embargo, se está aplicando también de forma RESISTIVA, colocando al paciente (o el segmento corporal correspondiente) entre dos electrodos metálicos sin aislante. En este caso, ambos electrodos deben ser bastante amplios.

Desplazamiento del electrodo activo

Los equipos vienen dotados de una gama de electrodos para distintas aplicaciones.


Tipos de electrodos
Tipos de electrodos

El otro electrodo, normalmente metálico y bastante más amplio, se sitúa en otra zona corporal a distancia pero en contacto directo con la piel.


Modo de aplicación


Bases biológicas

Se apoya en tres fenómenos físicos:

  • La frecuencia de la corriente
  • La impedancia de los tejidos vivos
  • El circuito aplicador en campo capacitativo o de condensador
  • Suficiente potencia energética

  • Frecuencia de la corriente 

    Para conseguir que la energía pase al organismo con electrodos que no se encuentran en contacto directo, se requiere elevar la frecuencia hasta valores próximos al megahercio (o varios Mhz) donde, con relativamente baja diferencia de potencial, se pueden conseguir arcos voltaicos o transferir la energía aunque exista un dieléctrico entre el electrodo y el organismo.

    Es decir, en un circuito RCL, la capacidad que presenta el sistema de trabajo es tal, que en frecuencias más bajas actuaría de corte eléctrico, pero en estas frecuencias, sí permite el paso energético.

    Impedancia de los tejidos vivos

    Los tejidos vivos ofrecen una resistencia o impedancia al paso de energía a su través. Los tejidos vivos son conductores medios. Ello quiere decir que gran parte de su energía se va a absorber y transformar al vencer la resistencia opuesta a su libre desplazamiento por las disoluciones orgánicas.

    Pero, más que la resistencia, serán los desplazamientos iónicos forzados y obligados por la diferencia de potencial eléctrico, los que realmente generarán calor por la agitación o aumento del movimiento Browniano. Luego, allí donde más energía se concentre por unidad de volumen y donde sea más alta la proporción de disoluciones o dispersiones coloidales, mayor será la generación térmica.

    Esta frecuencia también tiene mucho que ver en que este fenómeno se produzca. La frecuencia de la onda corta puede servir, pero el circuito electrónico es más complejo y caro.  

    Circuito aplicador en el campo capacitativo o de condensador

    El circuito se basa en dos cables que emergen de la máquina. Uno llega al organismo directamente, por apoyo directo del metal y con amplia zona de contacto. El pequeño se aproxima al organismo sin tocarlo, de forma que una capa aislante que recubre el electrodo garantiza la falta de contacto entre el electrodo metálico y la piel.

    Efecto capacitativo

    Es en este punto donde la energía tiene que transferirse a través del dieléctrico (efecto capacitativo), concentrándose su efecto en las proximidades de este pequeño electrodo que, normalmente, se aplica manualmente.

    Si las zonas de aplicación del electrodo activo son ricas en líquidos y disoluciones, permitirán el desplazamiento con suficiente densidad de energía; si el electrodo es lo bastante pequeño y el aporte energético suficiente, conseguiremos la combinación que permita la generación de calor en mayor o menor cantidad.

    Suficiente potencia energética

    Para provocar que al otro lado del electrodo pequeño se desplacen los iones y cargas ionizadas, se requiere crear diferencias de potencial importantes. Para ello, el equipo generador de energía debe diseñarse de forma que lo consiga dentro de márgenes variables y cambiantes en el circuito RCL: resistencia de los tejidos, capacidad del campo de condensador, tamaño del electrodo activo (y del pasivo), distancia entre los electrodos, etc.

    La potencia o energía aplicada se regulará hasta conseguir en el paciente sensación térmica bien percibida pero no quemante. Normalmente requiere retoques durante la sesión y jugar con el desplazamiento del electrodo activo o cabezal.

    No es necesario indicar la potencia en vatios, ya que este parámetro depende mucho de las variables que afectan al circuito. Sí es fundamental regularla o modificarla hasta que el paciente detecte la sensación térmica que pretendemos. 

    Dosificación 

    Como en el caso de todas las técnicas de electroterapia, la dosificación es la más compleja y polémica, cuando debiera ser la base de la técnica.

    Si consideramos la potencia aplicada en vatios (W), el paciente no siempre recibirá la misma energía; nos importa la energía recibida que es capaz de convertirse en calor.

    Teóricamente podríamos calcular el trabajo realizado, pero en la práctica es excesivamente complejo. Por ello, aplicaremos la tabla que se basa en la percepción subjetiva del paciente desde el grado I al IV. (Ver dosificación de alta frecuencia).

    Hay quien pretende estar jugando con el límite de tolerancia térmica del paciente. Otros se mantienen en un grado II o grado III para estimular el metabolismo de forma moderada.

    Debemos considerar si la aplicación térmica está indicada, o por el contrario se requiere la aplicación de frío.

    En general, en procesos agudos e inflamados, liberaremos energía aplicando frío; en procesos crónicos, inyectaremos energía aplicando calor.

    Puede coexistir un estado de transición en el que la indicación de ambos sea correcta. En los casos subagudos, la aplicación se hará lenta y baja sensación térmica para no saturar el sistema; en los crónicos, puede forzarse el límite cercano a la saturación del sistema.

    Tiempo de la sesión

    Cuando se aplica una potencia moderada con una percepción térmica baja y respuesta de termorregulación débil, el tiempo puede prolongarse bastante, hasta que el sistema se sature generando una vasodilatación intensa y fuerte enrojecimiento local (si es que se alcanza).

    Cuando se aplica una potencia importante, consiguiendo una percepción térmica clara, con bastante generación calórica, se desencadenará una fuerte respuesta de termorregulación con enrojecimiento que aparecerá con cierta rapidez. Cuando percibamos sudoración local o fuerte enrojecimiento, detendremos la sesión.

    Calor y temperatura 

    Calor es la generación o aplicación de la energía térmica en un medio. Su unidad es la caloría.

    Temperatura es la densidad de calorías por unidad de volumen del medio. Su unidad es el grado en distintos sistemas (para nosostros en ºC).

    Siempre que se genere calor en un medio, tiende a aumentar la temperatura; pero si se refrigera la zona, aunque se genere calor, no tiene por qué aumentar la temperatura.

    Evitaremos que la densidad de calorías o temperatura no supere los 42 ºC.

    Debemos aplicar esta técnica (y otras de termoterapia) siempre que el paciente mantenga en buen estado sus mecanismos biológicos de termorregulación; ante su defecto, nos toparemos con una contraindicación.

    Indicaciones

    Precauciones

    Contraindicaciones


     

    ©Aviso legal Nota al público general.-- Las técnicas de electroterapia no consisten en aplicarse un aparato “que alivia o elimina los dolores” y aplicárselo sin más. O usar un potenciador muscular que publicita “menganito de tal” y . . . ¡a ponerse fuertes!. Estas técnicas requieren de una base de conocimientos que el profesional conoce para ajustar los parámetros, situar los electrodos, dosificar correctamente e indicar la metodología de tratamiento.