ELECTROTERAPIA EN FISIOTERAPIA

Corrientes en incontinencia

Uno de los métodos o técnicas empleadas en las incontinencias es la estimulación eléctrica. Pero las discordancias en la metodología y parámetros en la corriente me animan a aportar una sugerencia al respecto: ¿Por qué no usar corrientes de media frecuencia?

Introducción 

En la mayoría de las incontinencias se produce un fracaso muscular de la barrera diafragmática de la pelvis, lógicamente referido a su mantenimiento activo por la fuerza o tono muscular. Esta musculatura es predominantemente de fibra voluntaria estriada lenta especializada en la resistencia a la fatiga. Así mismo, esta musculatura no se encuentra en estado de normalidad, sino que la hallaremos atrófica con sus consiguientes retrasos fisiológicos, denervación parcial o denervación total. Normalmente el conjunto neuromúsculo estará por debajo de su comportamiento de normalidad.

Para conseguir respuesta selectiva sobre los diferentes tipos de fibras musculares, no depende únicamente de la frecuencia, sino que debemos ajustar la anchura del pulso por un lado y el reposo, por el otro (los cuales indirectamente darán su correspondiente frecuencia), además de una forma adecuada en los pulsos.

La fibra lenta atrofiada ha perdido capacidad de respuesta y requiere tiempos de pulso más largos, que debiéramos buscarlos con las  curvas I/T - A/T (tal vez entre 5 y 20 ms) y tiempos de reposo también más largos buscados en las curvas I/T - A/T (tal vez entre 30 y 100 ms) con forma de pulso triangular. Esta composición la agruparemos en trenes de algunos segundos que se les debe aumentar progresivamente de acuerdo a la capacidad de respuesta a la fatiga en el paciente.

En tanto no se consiga la respuesta contráctil de las zonas afectadas y con la suficiente intensidad de contracción, la técnica será inútil.

La fibra lisa queda fuera de esta exposición.

 Corrientes usadas

Dado que estas aplicaciones requieren de una cierta precisión en cuanto a la fijación de electrodos y aproximación al o a los músculos, normalmente se aplican por vía intravaginal o intraanal.

 Atrofia muscular

Ante musculatura levemente atrofiada, la mejor corriente es aquella que se adapte a los parámetros obtenidos con las curvas I/T - A/T en tiempo de pulso y en tiempo de reposo para formar trenes de faradización (ver farádicas en tipos de corrientes). Paralelamente, aparece el problema de la molestia sensitiva generada por la farádica aplicada, que la Por esta razón ece impracticable.

Esta circunstancia nos obliga a buscar otra bien tolerada sensitivamente pero que mantenga su poder de excitabilidad motora. Por esta razón se suele aplicar NEUROESTIMULACIÓN con pulsos muy cortos (entre 0,1 y 0,5 ms), cuadrangulares y bifásicos, pero esta opción de pulsos cortos y bifásicos no consiguen respuesta muscular si el nervio se encuentra afectado.

Esto es así porque este nivel de afectación muscular requiere pulsos más largos (entre 5 y 20 ms) triangulares, monofásicos (negativo activo) y monopolares (ver nomenclatura en electroterapia). Pero esta opción de pulsos monofásicos resultaría insoportable sensitivamente, e irritante para la mucosa, además. ante esta circunstancia tenemos otra opción muy interesante:

La hallamos en las corrientes de media frecuencia (caracterizadas por su bajo nivel de irritabilidad y su profundidad) moduladas en onda cuadrada o triangular (ver corrientes de Kots) con las que podemos componer trenes de una anchura de pulso considerable, reposo adecuado y la forma de pulso que consiga la mejor respuesta. Sin olvidar que para evitar el componente sensitivo intenso, debemos elevar la portadora por encima de 5000 Hz. La portadora de 2000 ó de 2500 mantiene todavía importante estímulo sensitivo.

El conjunto neuromúsculo (motor) interpreta cada paquete, pulso o modulación, como un elemento único o un todo y no disocia la frecuencia de la portadora. Cuanto mayor es la frecuencia portadora, menor es la percepción sensitiva.

Dos modulaciones con portadora de 2000 Hz y dos con portadora de 8000 Hz

Para conseguir este tipo de corriente, el equipo debe ofrecer la posibilidad de cambiar la anchura de la modulación, la frecuencia de modulación, la forma de modulación y la frecuencia de portadora; además de los tiempos de tren, pausas entre trenes y rampa de los trenes.

Un sistema de para ajustar los tiempos de las modulaciones con la misma frecuencia

 Denervación periférica

En casos de denervación periférica severa o parcial, nos veremos obligados a usar pulsos dentro del triángulo de utilidad terapéutica con forma triangular (no cuadrados), de larga duración, separados entre sí más de un segundo (aislados) y de alta intensidad. Tenemos que filtrar la respuesta de los sanos.

Triángulo de utilidad terapéutica

El problema que presenta esta alternativa es su gran poder de quemadura y la intolerancia sensitiva.

Una corriente que puede sustituir a los pulsos aislados la encontramos en modulaciones triangulares con tiempo de reposo entre estas modulaciones mayor que un segundo y portadora por encima de 5000 Hz.

Esta corriente pierde el componente galvánico así como su consiguiente agresividad para producir quemaduras. Por otra parte, la portadora tan alta consigue eliminar el estímulo sensitivo.

Modulaciones triangulares de media frecuencia para parálisis periférica

El equipo utilizado debe ofrecer la posibilidad de ajustar los tiempos de modulación entre 50 y 500 ms; la separación de pulsos entre 1 y 5 segundos, como posibilidades mínimas; la forma de la modulación triangular o cuadrangular (la triangular de subida progresiva); la portadora que supere los 4000 Hz.

Para tratar las parálisis periféricas no es necesario aplicar los electrodos intracavitarios, puede realizarse con grandes electrodos externos transcutáneos que introduzcan la onda eléctrica con profundidad, pero con los parámetros adecuados para que únicamente respondan los músculos afectados. Esto requiere saber encontrar el triángulo de utilidad terapéutica de los denervados. Cuando las corrientes aplicadas están basadas en el triángulo de utilidad terapéutica (TUT) no es muy necesario que los electrodos se coloquen de forma intracavitaria, pues a pesar de la dispersión de la corriente, esta afectará únicamente a los denervados y filtrará los sanos.

 

©Aviso legal Nota al público general.-- Las técnicas de electroterapia no consisten en aplicarse un aparato “que alivia o elimina los dolores” y aplicárselo sin más. O usar un potenciador muscular que publicita “menganito de tal” y . . . ¡a ponerse fuertes!. Estas técnicas requieren de una base de conocimientos que el profesional conoce para ajustar los parámetros, situar los electrodos, dosificar correctamente e indicar la metodología de tratamiento.