CRÍTICA A LA GAMA DE ESTIMULADORES PARA EXPERTOS

 

Los fabricantes de electroestimuladores están creando tendencias en la electroterapia que no me gustan. Ponen en el mercado la última gama de equipos denominados "XPERT" o estimuladores computerizados para expertos.

En la publicidad se les alaba como equipos que cubren todas las corrientes existentes de baja y media frecuencia (más las aportaciones individuales de cada casa). Además vienen dotados de protocolos, consejos, ayudas, corrientes por patologías, colocación de electrodos, exploraciones automatizadas, memoria para grabar patologías. Todo ello presentado en pantalla de tipo LCD que, por cierto, algunas marcas presentan ciertas dificultades para ver la pantalla.

He observado que si estos equipos se pretenden manejar fuera de las corrientes protocolizadas, generándolas de forma manual, como verdaderamente hacen los expertos, se encuentran muy limitados en sus posibilidades.

El calificativo de "... para expertos" sí se lo merecen aquellos aparatos que ofrecen una serie de combinaciones entre tiempos de pulso, reposo, formas de onda, tiempos de tren, etcétera; pero que no aportaban preprogramaciones. Estimuladores que provocaban en los profesionales el comentario de que "... es un equipo para manejarlo sabiendo mucho de electroterapia" (observar los siguientes estimuladores).

Manejar estos dos estimuladores (ya no se fabrican) requiere dominar la electroterapia.

 

Para manejar la gama "para expertos" no se requiere saber electroterapia, luego, no se entiende muy bien lo de "para expertos". ¿Aparatos expertos? O ¿para profesionales expertos?.

Por otra parte, parecen estar diseñados por electrónicos más que por asesores fisioterapeutas o médicos (falla la asesoría).

Se observa una evolución viciada con relación a equipos de gamas anteriores en los que, aunque con menos posibilidades, las corrientes se adaptaban a la fisiología neuromuscular, en tanto que, la última gama de todas las casas ofrecen parámetros que en ocasiones no son útiles, se han olvidado otras y se tienden a eliminar antiguas técnicas todavía insustituibles.

Por ejemplo:

 

Pienso que volvemos a ser víctimas de la vorágine comercial; nos quieren aportar lo último en apariencia y aspecto que permite la tecnología digital, lo último en la moda de la electroterapia, lo último en copias de unos fabricantes a otros, olvidándose progresivamente de las bases fisiológicas de siempre (pues las respuestas de fibras nerviosas o fibras musculares no cambian a la par que las modas).

 

Ver mi sugerencia de cómo debe ser un equipo de baja frecuencia.

 

Personalmente me siento defraudado por estos equipos porque, cuando caen en mis manos, lo primero que busco en ellos son las posibilidades de manejo para su empleo en un posible curso donde hay que demostrar fenómenos fisiológicos, modificaciones de comportamiento al variar los parámetros, posibilidades de variar los parámetros, posibilidades de hacer determinadas exploraciones, posibilidades de demostrar variantes en una técnica, en fin, poder jugar manualmente para enseñar desde la base. Así que, en este sentido cada vez me defraudan más los equipos computerizados cuando debiera ser al contrario.

No obstante, algún fabricante atiende las críticas y aplica correcciones. 

 

jmr@electroterapia.com